León, 6 de febrero de 2009
Vecinos y vecinas de la ciudad de León, muchas gracias por haber participado en esta manifestación de rechazo por el intento de venta del Servicio Municipal de Aguas de esta ciudad. Muchas gracias en nombre de las organizaciones que forman la “Plataforma Leonesa contra la Privatización del Agua”, que aglutina a gran parte de la sociedad civil desde posiciones vecinales, sindicales, ecologistas, estudiantiles, políticas y culturales. Muchas gracias por vuestro clamor, por vuestras firmas y por vuestro compromiso contra esta traición.
El servicio de aguas de León sigue siendo público; es preciso decirlo bien alto. No caigamos en el derrotismo de quienes piensan que su venta es ya es un hecho consumado. Esto es absolutamente falso. El Ayuntamiento se ha limitado a aprobar la composición de la comisión municipal que informará el cambio de gestión. Todas las posibilidades siguen abiertas por lo tanto.
Es más, si os animáis a consultar la propia página web del Ayuntamiento, -junto a la imagen cándida de una niña bebiendo un vaso de agua-, encontrareis un texto revelador que todavía dice: “El Servicio Municipalizado de Aguas es un área muy próxima a los vecinos, a unos ciudadanos que perciben una atención cercana respecto de un elemento básico como es el agua”. Curiosamente, lo escriben en su propia propaganda aquéllos que ahora desprecian la voluntad popular e ignoran a su ciudadanía. Ése es su primer delito.
El segundo es haber asumido el dogma que castiga a nuestra sociedad en los últimos tiempos: la idea neoliberal de la presunta superioridad de la empresa privada sobre la pública, desde el punto de vista de la eficiencia, de la eficacia y del control. Esta idea, que poco a poco se ha ido extendiendo desde los sectores políticos y económicos más conservadores hasta algunas de las organizaciones sociales y políticas más progresistas, ha hecho posible la creciente privatización de los servicios públicos de todo tipo, sin distinción alguna. El agua es, precisamente, su eslabón más débil, porque es un monopolio natural sin alternativas para los ciudadanos, un mercado cautivo, dominado por grandes empresas transnacionales que controlan el 90% de la facturación mundial. En España sólo dos empresas manejan más del 80% del negocio privado de la gestión del agua. El poder de estos dos grandes grupos, verdaderos oligopolios multiservicios, y su capacidad de presión ante las instituciones están condicionando las reglas de la libre concurrencia, afectando a la neutralidad y rigor en las adjudicaciones, y, por supuesto, al ejercicio efectivo del control, por parte de las administraciones públicas, de los servicios prestados y de la calidad del agua suministrada.
Porque si el agua se privatiza:
- Subirá su precio, ya que la empresa privada intentará recuperar con beneficios la inversión realizada.
- El Ayuntamiento dejará de percibir los ingresos de un servicio eficiente y saneado, que genera cuantiosas ganancias.
- Seguiremos pagando la mejora de la red mediante impuestos especiales, porque la empresa privada no reinvertirá los beneficios en las infraestructuras del agua.
- Desaparecerán de la gestión consideraciones sociales y medio ambientales, como las bonificaciones a personas con escasos recursos, la equidad en el abastecimiento a barrios desfavorecidos, las tarifas que primen el ahorro y castiguen el despilfarro, la protección de acuíferos y ecosistemas, etc.
- Se sustituirá la actual plantilla por otra más reducida y en condiciones laborales precarias, lo que minará la calidad del servicio.
Esto ha ocurrido ya en municipios donde la gestión ha dejado de depender directamente de los poderes públicos.
Así pues, si el Servicio de Abastecimiento de Aguas de la ciudad de León cuenta en la actualidad con una buena gestión, siempre mejorable como lo atestiguan los informes de la concejala dimitida, y está reportando beneficios a las arcas municipales que aún podrían ser mayores; la excusa de que la situación económica del Ayuntamiento es muy grave y es necesario hacer caja para cuadrar las cuentas es débil e inconsistente. Y, por otro lado, hemos de insistir en el rechazo de cualquier tipo de planteamiento que sólo contemple los servicios de utilidad pública desde el punto de vista puramente económico, sin atender el bienestar de los ciudadanos y ciudadanas. Además, calificamos la decisión tomada de injusta e irresponsable, porque cualquier cambio en la administración de un Bien Común y un Derecho Humano Básico, como es el agua, tiene que obedecer a la mejora real del servicio, no a la obtención de financiación con la que enjugar, momentáneamente, el déficit municipal.
Vecinos y vecinas, el abastecimiento de agua pública es una conquista social conseguida con el esfuerzo común de varias generaciones de leoneses y leonesas. Su buen funcionamiento, se debe al buen uso que hace de él la ciudadanía y a la buena gestión de los gobernantes municipales, a los que elegimos para que asuman esa responsabilidad y no para que deleguen en terceras personas.
Si hemos soportado el pasado año una subida brutal del IBI, y este año siguen subiendo impuestos y tasas; si en los últimos años han vendido nuestro suelo, nuestras brigadas de obras y de jardines... y ahora pretenden hacer lo mismo con el agua, entonces no tenemos un alcalde, sino un liquidador del patrimonio de todos los habitantes de la ciudad de León.
Por todo ello, del mismo modo que hoy hemos respondido con nuestra participación en este acto, es necesario mantener la presión hasta conseguir que abandonen esta barbaridad, igual que hace cinco años cuando fue posible hacer desistir de su propósito al mismo equipo de gobierno que ahora vuelve a intentarlo dando muestras de su bajeza moral y su indignidad democrática. Y con ese fin os convocamos ahora y volveremos a llamaros para tomar de nuevo el salón de Plenos que se asoma a esta plaza, y para llenar la plaza misma, si la Corporación municipal, desoyendo este clamor y actuando en contra de la ciudadanía, -como hacen los tiranos-, decidiera abordar la aprobación inicial del expediente de venta del servicio de Aguas.
Vecinos y vecinas, es una causa justa, es la defensa del Agua, nuestro Bien Común mas preciado, que es y debe seguir siendo de todos nosotros.
Con este manifiesto más de 2.000 personas se manifestaron ayer en León.









































