Teniendo en cuenta que el verbo ayudar es sinónimo de colaborar o cooperar y entendiendo como tal la realización de una tarea o trabajo ajena a nuestra responsabilidad y que se hace de forma voluntaria, nunca ayudo a mi mujer en casa, ya que las tareas del hogar no son deber o responsabilidad de mi esposa.
Esta mañana estuve haciendo varias tareas de hogar y las pasé por twitter con lo que me llevé algún que otro aplauso, también en facebook en alguna ocasión me han elogiado por ello,
del mismo modo en mi círculo sociofamiliar y no me parece que esté haciendo nada extraordinario, de hecho, si en lugar de vivir con mi mujer viviera con un amigo o en un piso compartido apuesto a que nadie elogiaría mis actos.
No es muy lógico diferenciar con quien vives a la hora de valorar las tareas de casa que uno realiza, en mi caso las repartimos en función del tiempo disponible que cada uno tenga.
En ciertos aspectos también repartimos las tareas teniendo en cuenta las habilidades de cada cual, lo mismo me sucede en la obra, tengo la suerte de trabajar con mis hermanos y nos repartimos las tareas sin jerarquía alguna, si vamos a realizar un trabajo de fontanería, pintura o de reparar una gotera, se pone de ayudante o peón el que peor se le dé esa actividad; en mi casa suele planchar mi mujer porque se le da mejor y dice que teme que le queme la ropa, pero yo también la utilizo.
Personalmente no concibo que unas tareas sean femeninas y otras masculinas, si no hago más cosas en mi casa es porque soy vago o por falta de tiempo, nunca porque crea que esa tarea no es cosa mia.




